Las tres capitales aragonesas van a quedar conectadas por autovía, gracias a la apertura del tramo comprendido entre las localidades turolenses de Calamocha y Romanos. Este hito histórico es un ejemplo más de la intensa actividad llevada a cabo en el territorio aragonés para la ejecución de infraestructuras y comunicaciones, a un ritmo desconocido en nuestra tierra hace cuatro años.

En Huesca, quienes salen a la carretera contemplan por sí mismos que toda la provincia se encuentra en obras. En sólo una legislatura ha cambiado el mapa viario altoaragonés. Las máquinas trabajan hoy en la práctica totalidad del trayecto de la autovía Huesca a Lérida y han iniciado ya sus tareas en la autovía Huesca a Pamplona, cuando cuatro años atrás ni un solo kilómetro estaba iniciado. Y a nivel comarcal son muchos los proyectos ejecutados o en proceso de transformación: las antiguas travesías de la Nacional 240, las conexiones de Barbastro con las carreteras nacionales, los enlaces transpirenaicos en tramos como el de Campo y el de Sabiñánigo-Fiscal, o el eje de los Monegros, por citar algunos ejemplos significativos.

A las comunicaciones viarias se añaden infraestructuras desconocidas en el Altoaragón como el Aeropuerto Huesca-Pirineos, la renovación de la vía ferroviaria del Canfranc, la variante ferroviaria de Huesca y los beneficios que sobre Huesca tendrá la nueva línea del AVE entre Madrid y Barcelona. No se olvide la próxima puesta en marcha de las lanzaderas a Zaragoza, que facilitarán el acceso a este servicio.

Más allá de palabras, declaraciones de intenciones y propuestas electorales, los oscenses ven por fin materializados, sin trampa ni cartón, esos viejos sueños y aspiraciones, que tantas veces habían sido anunciados y prometidos para ser guardados después en los cajones. Sin duda, tan millonarias inversiones no serían realidad sin las posibilidades financieras del progreso económico que España ha alcanzado durante el Gobierno de Rodríguez Zapatero, que ha situado a nuestro país en un lugar privilegiado en el entorno europeo.

Estas nuevas infraestructuras van a ser motor de desarrollo económico, a mejorar la seguridad y la calidad de vida de millones de ciudadanos. Pero, sobre todo, son la mejor forma de poner en práctica el concepto de España del Partido Socialista. Con ellas, Las tres provincias aragonesas hoy están más cerca, como están más cerca sus comarcas, como están más cerca Cataluña y Madrid y como estamos todos más cerca de Europa. Con el impulso de las comunicaciones, es posible la concepción socialista de una España más rica y solidaria, que disfrute de mayor bienestar, pero sobre todo una España vertebrada, solidaria, consolidada e integrada en su entorno internacional.

Fernando Foncillas